lunes, 14 de octubre de 2013

Cuando las palabras vuelan y el olvido las sigue


Las palabras no sirven para nada. Los números son más capaces de contar el horror, pero pronto servirán para medir el olvido. Es difícil escribir sobre la tragedia de Lampedusa, naufragio tras naufragio, víctimas apiladas, la fragilidad de los cuerpos vivos y muertos, hileras de ataúdes, familias que no volverán a saber que fue de sus parientes...que se hicieron camino a través del mar en busca de una vida mejor.

Las palabras no sirven para mucho, pero ellos escogieron las suyas con cuidado. Claro que eso fue antes del segundo naufragio, cuando un destino airado, decretó un nuevo desastre, y más muertos, más vivos casi muertos, más gestos solemnes, más ataúdes, más funerales...

La insoportable trivialidad de tantas muertes acumuladas no va a cambiar ni una coma de la legislación comunitaria. La reacción podría limitarse a subvencionar la destrucción de pateras en los países del Magreb donde se localizan los puertos de salida. Eso es todo lo que Europa da de sí. Se han pronunciado muchos discursos, pero ni una sola palabra de compasión sincera, más allá de los sobrecogedores lamentos de los habitantes de Lampedusa. Se diría que les interesa aclimatarnos a un horror sistemático, extranjero, eso sí, pequeño, exótico, lejano. Lo malo es que no sería la primera vez. Lo peor, que nunca ha sido demasiado difícil conseguirlo.

El olvido es algo que llegara, que la memoria en tragedias como esta es temporal, que nadie sabe hasta donde llega la desesperación de una persona para tener que subirse a un "barco" y dejar todo lo que había sido tu vida hasta ahora...que miles de personas han encontrado la muerte cuando lo que buscaban era un vida mejor...personas que tenían una vida y que como todos merecían vivirla con dignidad.


  












sábado, 12 de octubre de 2013

Mary E. Richmond  "Una mujer adelantada a su tiempo"



Mary Ellen Richmond, estadounidense, fue la más grande pionera del trabajo social. Nació en Bellevile, Illinois en 1861. En 1889 ingresó a la Sociedad para la Organización de la Caridad (C. O. S. en sus siglas en inglés), en donde dos años más tarde pasó a integrar el equipo de mujeres que atendían problemas sociales en los barrios obreros. Para capacitarse en esta labor, asistió primero a las conferencias de la organización y luego estudió sociología, filosofía, psicología social, la obra de Freud y antropología culturalista. 

En 1898 la C. O. S. creó, por sugerencia suya, la Escuela de Filantropía de Nueva York, en donde Richmond ejerció la docencia e integró desde 1909 el Comité de Instrucción. En 1918 esta escuela pasó a llamarse Escuela de Trabajo Social. 


Richmond se destacó durante toda su vida a desarrollar la naciente profesión de trabajador social tanto en la C. O. S., en la Escuela de Trabajo Social como en la Russell Sage Foundation, donde participaba como investigadora. Participó en numerosas conferencias y escribió profusamente sobre el tema, entre cuyos trabajos destacan Visitas amigables entre los pobres (1899), El buen vecino en la ciudad moderna (1907), Diagnosis Social (1917) y ¿Qué es el trabajo social con casos individuales? (1922).


 Falleció en 1928.

miércoles, 9 de octubre de 2013

INTERVENCIÓN SOCIAL


El Ayuntamiento de Madrid multará con 750 euros a quien busque comida en la basura


En las puertas de los supermercados hay peleas entre la gente por conseguir comida de la basura, un niño dice desde el interior de un cubo de basura¡ Papá, aquí no hay nada! y siguen su búsqueda,..al encuentro de cualquier cosa que sea comestible. Así que el  Ayuntamiento de Madrid aprobará una ordenanza por la cual multará a todas las personas que "roben" comida en los cubos de basura. Multa que asciende a 750 euros que deberán pagar las personas que no tienen medios económicos para poder comprar comida.
Comida para sobrevivir, para no tener que robar a la gente. Esta es la razón por la que miles de personas cogen alimentos de los cubos de la basura que hay en la puerta de los supermercados. Comida que esta en buen estado, pero ¿qué se llevan? Pues tomates, pimientos, pollo, fruta, comida que caduca ese mismo día pero que todavía es aprovechable.
                                                                

Comentario:
Desde la intervención Social se puede actuar de muchas maneras para acabar con esta situación antes que poner multas. En mi opinión poner multas no sirve para nada, hay que atacar el problema y ver los motivos por los cuales esas personas llegan a esos extremos, pero no, es más fácil mirar hacia otro lado y multar. Con más humanidad un mundo nuevo seria posible, que mundo estamos construyendo, si ya hasta las personas que no tienen para comer molestan. Según Ana Botella, esta ordenanza es para evitar situaciones que eviten el normal funcionamiento de la comunidad; cuando exista mayor delincuencia en las calles porque la gente no puede comer,entonces veremos si esta medida es efectiva.